Bienvenidos, buscadores de la luz y suscriptores al caos organizado de este plano existencial. Si pensaban que el 2026 iba a ser el año de la "paz interior" y el "mindfulness colectivo", lamento decirles que el Universo tiene un sentido del humor bastante más ácido. Mientras nosotros intentamos alinear los chakras, los dueños del tablero mundial están ocupados alineando portaaviones y ojivas nucleares.
Pero no se asusten. Como siempre digo: si el mundo se acaba, que nos pille con el aura limpia y un buen café en la mano. Hoy vamos a desgranar la geopolítica actual desde una lente mística, porque, seamos sinceros, la lógica convencional dejó de funcionar allá por el 2012.
1. El Retorno del Guerrero Naranja y el Laberinto Persa
Empecemos con el plato fuerte. Donald Trump ha vuelto a las andadas, y no precisamente para vender campos de golf en la Luna (aunque denle tiempo). El 2 de febrero de 2026, el presidente estadounidense ha reiterado su amenaza de atacar Irán. Según sus propias palabras en redes sociales, tiene preparada una "armada masiva", una flota que haría que los Argonautas parecieran niños con barquitos de papel en una bañera.
Desde un punto de vista simbólico, Trump representa el Arquetipo del Trueno: esa energía disruptiva, externa y ruidosa que busca el colapso de las estructuras antiguas mediante el impacto directo. Su retórica no es solo política; es una performance de dominación solar. "Hazlo a mi manera o el rayo caerá", parece decir desde su Olimpo dorado.
Por otro lado, tenemos a Ali Jameini. El Líder Supremo iraní no se queda atrás en el juego de los símbolos. Ha respondido con la advertencia de una "guerra regional" sin precedentes. Jameini opera desde el Arquetipo del Guardián del Umbral. Para él, la resistencia no es solo una estrategia militar, es una cuestión espiritual, casi kármica. En su cosmovisión, cada amenaza externa es una prueba de fuego para la pureza de su revolución.
Nota para el buscador: Cuando dos egos del tamaño de continentes chocan, el resultado suele ser mucho ruido y pocas nueces... a menos que alguien olvide tomarse su té de tila matutino. La tensión aquí es el clásico pulso entre el Poder Visible (fuego) y la Resistencia Invisible (tierra/raíces).
2. Abu Dabi: ¿El Chakra de la Garganta del Mundo?
Mientras el Golfo Pérsico hierve, algo fascinante sucede en el desierto. Rusia ha confirmado una segunda ronda de contactos con Ucrania y Estados Unidos para este miércoles y jueves. ¿El lugar? Abu Dabi.
Elegir Abu Dabi no es casualidad. En el misticismo, el desierto es el lugar de la desolación, sí, pero también de la revelación. Es donde los profetas van a perderse para encontrarse. El desierto obliga a mirar lo esencial porque no hay distracciones; solo estás tú, la arena y una cuenta de hotel que te hace replantearte el sentido de la existencia.
Que Rusia y Ucrania se sienten allí, bajo el auspicio de los Emiratos, es como si el mundo estuviera intentando activar su Chakra de la Garganta (Vishuddha) en medio de una tormenta de arena. Abu Dabi actúa como un "espacio neutro", un limbo de lujo donde el silencio del desierto debería, en teoría, calmar los gritos de la guerra.
El dato místico: En las negociaciones de enero, el Kremlin habló de un "espíritu constructivo". En el lenguaje de las vibraciones, esto significa que las frecuencias están empezando a sintonizarse, aunque todavía haya interferencias de fondo (probablemente causadas por los satélites de Musk o alguna conjunción planetaria mal llevada).
3. La Geopolítica de la Supervivencia: Espejismos y Realidades
Lo que estamos viendo es una lucha entre la Forma y el Vacío.
La Forma: Las amenazas de bombardeos, los informes sobre uranio enriquecido en Fordow y las flotas "invisibles". Es el mundo de lo material, del miedo y de la proyección de fuerza.
El Vacío: Las mesas de negociación en el desierto, donde se busca lo que no se ve: la paz, el acuerdo, el cese de las hostilidades.
Es irónico (y aquí entra mi pequeña dosis de cinismo espiritual) que Trump amenace con destruir instalaciones nucleares mientras sus diplomáticos se sientan a tomar dátiles en Abu Dabi para hablar de Ucrania. Es como intentar hacer un retiro de silencio en medio de un concierto de heavy metal.
¿Qué podemos aprender de esto para nuestra vida diaria?
No te creas todos los espejismos: En el desierto de la información, muchas amenazas son solo arena levantada por el viento. Si Trump dice que va a lanzar el "rayo de Zeus", respira hondo. A menudo, el ladrido es la herramienta para evitar el mordisco.
Busca tu propio Abu Dabi: Cuando tu vida personal parezca un conflicto entre Rusia y Ucrania (o sea, tú contra tu cuenta bancaria o tu suegra), retírate al desierto de tu mente. Busca ese espacio neutro donde las negociaciones sean posibles.
El poder del silencio: Mientras los líderes gritan, las verdaderas decisiones se suelen tomar en los susurros de los pasillos de mármol. Escucha lo que no se dice.
Reflexión Final
La geoestrategia de 2026 es un baile de máscaras donde el misticismo y la pólvora se dan la mano. No caigamos en la vibración del miedo, que es la frecuencia más baja del dial. Al final del día, incluso los imperios más ruidosos están sujetos a las leyes del Karma. Y el Karma, amigos míos, no necesita portaaviones; le basta con un pequeño ajuste de cuentas en el momento menos pensado.
Mantengan su tercera ojo abierto, su sentido del humor intacto y, por si acaso, no vendan todavía sus reservas de incienso.

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