El Humano detrás del Ser (o viceversa) 🧘♂️✨
"Ni gurú, ni iluminado, ni planta de interior: solo un buscador con muchas preguntas y un wifi espiritual decente."
Hola, soy Francisco Montero. Si has llegado hasta aquí, probablemente tú también sientas que la vida es algo más que pagar facturas, elegir el aguacate perfecto y fingir que entiendes cómo funciona el algoritmo de Instagram.
Soy un profesional de la mente, pero antes de que te imagines un diván aburrido y a alguien tomando notas sobre tu infancia, déjame aclararte algo: soy, ante todo, un aprendiz profesional de mis propias crisis.
Mi búsqueda (o cómo acabé aquí)
Mi camino no ha sido una línea recta hacia la iluminación bajo una cascada. Ha sido más bien un baile caótico entre la estrategia, el autoconocimiento y esa búsqueda espiritual que a veces te hace sentir que estás a un paso de levitar... y otras veces te recuerda que se te ha olvidado apagar el horno.
Creo firmemente que el crecimiento personal no tiene por qué ser una tortura solemne. Se puede buscar el sentido de la existencia y, al mismo tiempo, reírse de lo absurdo que es intentar meditar mientras el vecino ha decidido que es el momento ideal para usar el taladro.
¿Qué vas a encontrar en este espacio?
Aquí comparto mis vivencias, pero no desde el pedestal de quien lo sabe todo, sino desde la trinchera de quien se atreve a mirar hacia adentro. En este blog hablamos de:
Autoconocimiento sin filtros: Porque conocerse a uno mismo es maravilloso, pero también es descubrir que tienes rincones que parecen un trastero sin ordenar.
Misticismo con los pies en la tierra: Espiritualidad aplicada a la vida real. Menos incienso por postureo y más consciencia en el día a día.
Crónicas de un alma inquieta: Comparto mis luces, mis sombras y esos "momentos de lucidez" que suelen llegar cuando menos los esperas (generalmente en la ducha o haciendo la cola del súper).
Por qué estamos en el mismo barco
Si sientes que eres una mezcla extraña entre un profesional serio y un alma vieja que busca el origen del universo, bienvenido a casa. Aquí no buscamos la perfección —que es bastante aburrida, por cierto—, sino la autenticidad.
Mi misión es simple: que al leer mis textos sientas ese "uf, no soy el único que piensa esto". Porque el crecimiento es más ligero cuando se comparte y, sobre todo, cuando no nos tomamos tan en serio a nosotros mismos que se nos olvida disfrutar del viaje.
¿Hacemos el camino juntos?
Si te vibra lo que lees (y no es solo el móvil en el bolsillo), te invito a que te quedes. Suscríbete para recibir mis reflexiones más personales directamente en tu bandeja de entrada. Prometo no enviarte spam, solo un poco de luz, alguna que otra duda existencial y quizás un par de chistes sobre el ego.

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