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El concepto del Ser en Ortega y Gasset: ¿Por qué rompe con la tradición?

 Si alguna vez te has sentido perdido entre las teorías abstractas de los filósofos griegos o el racionalismo frío de Descartes, la propuesta de Ortega y Gasset te resultará refrescante. El pensador español no solo analiza el mundo, sino que nos sitúa directamente en él a través de lo que llamó el "dato radical".

Para entender su importancia, debemos ver de dónde venimos y hacia dónde nos lleva Ortega.

La imagen muestra a una recreación de Ortega y Gasset leyendo en una biblioteca. Le rodea una esfera que incorpora además a algunos objetos de su entorno

1. Superando a los clásicos y a Descartes

Durante siglos, la filosofía osciló entre dos extremos:

  • El Realismo (Griegos clásicos): Los objetos existen por sí mismos, independientemente de nosotros. El Ser es algo externo.

  • El Idealismo (Descartes): Con su famoso "Pienso, luego existo", el foco pasó al sujeto. Lo único seguro es que yo pienso; el mundo exterior es secundario o incluso dudoso.

¿Qué hace Ortega? Da un golpe sobre la mesa y afirma que ninguno tiene la razón absoluta. Ni el sujeto es nada sin las cosas, ni las cosas son nada sin el sujeto.

2. La coexistencia: El "Dato Radical"

Para Ortega, el hecho fundamental —la verdad que no necesita demostración— es la coexistencia. No existe un "yo" aislado, sino un "yo con las cosas".

"Yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella, no me salvo yo".

En esta visión, el concepto de Ser requiere obligatoriamente de dos elementos que se necesitan mutuamente:

  1. El sujeto pensante: El "yo" que siente, actúa y percibe.

  2. El objeto pensado: El mundo, las cosas y el entorno que nos rodea.

Esta relación es lo que Ortega denomina la vida, que es la realidad radical. No es que el sujeto y el objeto se unan, es que nunca han estado separados.

3. Una verdad indubitable

A diferencia de otras corrientes que buscan la verdad en matemáticas o en cielos platónicos, Ortega la encuentra en la experiencia vital. Esta coexistencia es una verdad en sí misma; no depende de premisas previas ni de experimentos de laboratorio. Es un dato primario que aceptamos por el simple hecho de existir.

¿Por qué sigue siendo relevante hoy?

Entender el Ser como una relación directa con nuestra circunstancia nos invita a ser más responsables con nuestro entorno. Si yo y mis circunstancias somos una sola unidad, cuidar lo que nos rodea (la sociedad, la naturaleza, la cultura) es, en última instancia, cuidarnos a nosotros mismos.

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